FLET es una
universidad interdenominacional. La enseñanza en la Universidad FLET se basa
en los grandes fundamentos de la fe Cristiana, los cuales se centran en la
persona de Jesucristo, nuestro Señor y Salvador que fue crucificado, que
resucitó y fue glorificado. Lo que
se señala a continuación junto con otros principios de doctrina y práctica
cristianas, incluyendo la afirmación de la completa veracidad y la
inerrabilidad de la Escritura inspirada por Dios, es el fundamento de la fe y la
doctrina de la Universidad FLET:
La divina inspiración e inerrancia de la Palabra de Dios como fue dada
originalmente, y su suprema autoridad en todas las
cuestiones de fe y conducta.
La existencia de un único Dios personal, uno en esencia aunque existente
en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
La soberanía de Dios en la creación, revelación, redención y el
juicio final.
La universalidad del pecado y la culpa del hombre desde la Caída, sometiéndolo
a la ira y a la condenación de Dios.
La redención de la culpa solo a través de la muerte expiatoria de
nuestro Señor Jesucristo, el encarnado Hijo de Dios, que es
nuestro representante y sustituto, y la liberación del dominio y la corrupción
del pecado por medio de nuestra unión con Él.
La resurrección corporal de nuestro Señor Jesucristo, su ascensión a
la diestra de Dios el Padre, y su señorío sobre la Iglesia, el
mundo y toda la creación.
La obra del Espíritu Santo en la regeneración del pecador, llevándolo
al reconocimiento de su pecado y a la necesidad de fe en
Cristo el Salvador.
La morada del Espíritu Santo en el creyente, capacitándolo para adorar
a Dios, vencer el pecado, servir a la iglesia y entender así
como también obedecer la Palabra de Dios.
La justificación del pecador solo por la misericordia y gracia de Dios,
que se recibe a través de la fe en la muerte sustituta de
Cristo.
La intercesión de Jesucristo, el único mediador entre Dios y los
hombres, en favor de los redimidos.
La única y santa Iglesia universal, visible en congregaciones locales, a
la cual pertenecen todos los creyentes.
La certeza de la Segunda Venida de nuestro Señor Jesucristo en su cuerpo
glorificado.
La resurrección del cuerpo, la vida eterna de los redimidos y el castigo eterno de los impíos.